La consagración: Jorge Drexler selló a fuego su relación con Valencia
Un concierto repleto en el Roig Arena dejó marcado por siempre el vínculo entre el músico y La Terreta, con quien ya tiene una larga historia.

Si hay un artista que supo y sabe estar vigente en cada momento de su carrera, ése es sin dudas Jorge Drexler. El músico uruguayo cuenta con una trayectoria muy prolífica (15 discos de estudio) y llegó a Valencia para presentar “Taracá”, su último álbum.
La expectativa era enorme al ver que toda la sala del flamante Roig Arena estaba ocupada y solo bastó la intro de “Toco Madera” para confirmar la excitación de un público que estalló en aplausos. Aquel acto de reconocimiento al artista no pasó por alto y al primer momento entre canciones, Jorge se mostró impactado y agradeció enormemente la presencia de sus seguidores. Allí comenzó un ida y vuelta que se mantuvo durante todo el concierto.
Es fácil imaginar lo que debe sentir un artista cuando su público crece y crece a lo largo del tiempo: sorpresa, gratitud y alegría, por lo menos. Todo eso se podía ver reflejado en el rostro de Drexler, quien confesó tener una relación especial con Valencia ya que aquí fue el primer lugar en donde dio un show de manera profesional (“Cobré 5.000 pesetas en ese momento”, recordó) en el bar Berlin de El Carmen. Pasar de ese primer show para pocas personas, luego a la Rambleta, El Palau de Les Arts, Palau de Congresos, Viveros y terminar el Roig Arena habla de una trayectoria intachable a base de grandes canciones.
Y justamente el concierto fue una muestra de la tremenda calidad compositiva que tiene el uruguayo, tanto lírica como musicalmente, ya que no solo su poesía atraviesa fronteras físicas y etarias, sino que su forma de llevar el ritmo del candombe a una fusión con la música moderna es, por demás, destacable. Sumado a esto, el músico llegó con una banda de 7 integrantes más, en su mayoría mujeres, que no solo sostienen y aportan su magia sino que se complementan con el cantante entre risas, improvisación y mucha química.
Así pasaron las primeras canciones de Taracá (“Toco madera” / “¿Cómo se ama?” / “¿Hay alguien A.I.?”), que precedieron a otras composiciones emblemáticas de sus trabajos anteriores, entre las que se destacaron “Polvo de estrellas”, dedicada a un amigo médico que brinda servicio en Gaza, y los duetos de “Cuando cantaba Morente” y “Te llevo tatuada”, que hizo junto a la madrileña Miryam Latrece y a la uruguaya Flor Gamba, respectivamente.
Instantes luego, el show pasó a tener otro color y tono mucho más íntimo ya que Jorge pasó entre la gente para colocarse en un nuevo escenario, en el centro mismo del recinto, solo con su micrófono para cantar “Las palabras”, mientras su banda permanecía en el escenario principal y lograban así un diálogo musical con el público en el medio de la escena. Acto seguido, el cantautor uruguayo dio lugar a una performance completamente poética en sí misma: Interpretar el hit “Guitarra y vos” sin guitarra. Una canción que narra “Hay tantas cosas yo solo preciso dos: mi guitarra y vos” que fue tocada con una máquina Roland de samples, que Jorge iba activando compás tras compás.
Parece un detalle pero para mí fue la muestra de cómo una canción y un artista pueden evolucionar en el tiempo, entendiendo que aquello que escribió en su momento hoy se transforma (y no se pierde) al cambiar el instrumento de cuerdas como soporte del tema por un dispositivo más tecnológico, usado en producciones de música electrónica o de hip-hop. Un giro de actualización y un chiste sobre las nuevas herramientas de la música hoy en día, manteniendo la esencia de su mensaje. Aquella destreza no es una habilidad que posee cualquiera.
Como si eso fuera poco, la siguiente canción fue la super aclamada y reconocida “Al otro lado del río” (por la cual el compositor se hizo famoso al ser premiada por la película “Diarios de Motocicleta”) a capella y en contacto con el público. Haciendo cantar “Rema, rema” a la gente en el estribillo en perfecta sincronía y generando un movimiento idéntico al remo y el oleaje en un estadio Roig Arena repleto.
Aquel momento de varias canciones interpretadas desde el centro del estadio fue, sin dudas, de lo más emocionante del show, ya que verlo despojado de todo y entablando vinculo directo con la audiencia realmente inspiraba asombro. En todo momento se podía notar el disfrute de Drexler vinculándose con miles de personas de forma cercana e incluso graciosa, indicándoles que debían chasquear los dedos y no aplaudir y repitiéndolo varias veces entre risas hasta que uno o dos distraídos lo entendieron y dejaron de aplaudir. Aquellos pequeños gestos son los que lo hacen sentir a uno parte de algo más grande, algo especial, un vínculo de unión entre artista y público, que es muestra de la comodidad del creador en el escenario.
Habiendo pasado dos tercios de concierto, el setlist se transformó en un manifiesto bailable gracias a temazos como “Tocarte” y “El tambor chico”, los cuales hicieron que la gente empezara a ponerse de pie, de forma tímida al comienzo y que se mantuvo hasta el primer final del show, encarnado por la canción más conocida de Jorge: “Todo se transforma”.
Pero todavía quedaba lugar para grandes canciones antes del cierre definitivo. Y así pasaron “Ante la duda, baila”, “Bailar en la cueva” y la inclusión de una sorpresa que no estaba en el setlist y que ofreció como un regalo a Valencia: “Me haces bien”, una composición suave que sirvió de condensación del amor que el uruguayo trajo y transmitió con un público completamente entregado a la magia, que dio por finalizar con el himno “Sea”.
Allí terminó oficialmente el concierto pero como las sorpresas estaban a la orden del día en el Roig Arena, Jorge Drexler le dio la bienvenida a Candombe Valencia, una asociación con sede local que se subió al escenario para bailar e improvisar con toda la banda, dando otra joyita retratable para la posteridad: la imagen del frontman ya relajado después de dar un show increíble y bailando sobre el escenario en puro jolglorio.
Así se terminaba una noche soñada para el artista, que elevaba el espiral de su historia con la ciudad de Valencia. Aquella ciudad en donde dio su primer show profesional en los años 90’ y la cual ahora le devolvía el amor con miles de personas cantando sus composiciones, entregando lágrimas y moviendo el cuerpo al ritmo del “Taracá”. La confirmación poética de que todo se transforma y de que nos llevamos tatuadas sus canciones, así como él también se llevará esta noche en Valencia, tatuada para siempre en el pensamiento.
Show: Jorge Drexler en Estadio Roig Arena (16/10/2026)
Texto: Francisco Bernasconi
Fotos: Ayeray Tenaglia
Setlist:
- 1 - Toco madera
- 2 - ¿Cómo se ama?
- 3 - ¿Hay alguien ahí?
- 4 - Transporte
- 5 - Telefonía
- 6 - Polvo de estrellas
- 7 - Tamborero / Quimera
- 8 - Pongamos que hablo de Martínez
- 9 - Cuando cantaba Morente
- 10 - Te llevo tatuada
- 11 - Las palabras
- 12 - Guitarra y vos
- 13 - Al otro lado del río
- 14 - Milonga del moro judío
- 15 - Inoportuna
- 16 - Soledad
- 17 - Amar y ser amado
- 18 - Movimiento
- 19 - Universos paralelos
- 20 - Tocarte
- 21 - Nuestro trabajo / Los puentes
- 22 - El tambor chico
- 23 - ¿Qué será que es?
- 24 - Todo se transforma
- 25 - Ante la duda, baila
- 26 - Bailar en la cueva
- 27 - Me haces bien
- 28 - Sea

